Conquista

viernes, 18 de enero de 2008

El acto de atraer al sexo opuesto es una de las prácticas más antiguas del reino animal. De distintas formas, todas las razas buscan su pareja para poder procrear. En el caso de los seres humanos, es un poco más complejo que eso. El razonamiento nos lleva a que la simple práctica de conseguir una pareja para procrear se convierta en toda una ciencia.

Mi comparación del hombre con el reino animal es para demostrar que, de cierta forma no dejamos de ser animales. Pero a esta ecuación hay que agregarle una serie de factores extra, como las emociones. El hombre es emocionalmente frágil, todo gira alrededor de cómo nos sentimos y de cómo actuamos. Una determinada forma de ser significa determinadas emociones que generan reacciones específicas a las acciones ajenas.

Es importante poder controlar nuestras emociones, darle rienda suelta no siempre es bueno, por lo generar termina en desastres emocionales. Controlando nuestras emociones, podemos comprender mejor las emociones de otras personas. El control de nuestras emociones nos va a diferenciar de ser un simple animal buscando procrear.

Conquistar a una persona del sexo opuesto es mucho más complejo que solo comprender emociones. Nunca debemos olvidar que la otra persona es un ser pensante -como nosotros- y toma sus propias decisiones. Es por eso que al hablar de esto vienen a nuestra mente infinitos factores que influyen en la conquista. Por el momento me voy a limitar a hablar de algunos conceptos básicos.

Tal vez, sean conceptos básicos la seguridad y confianza. Tanto para una relación como para conocer a alguien, el miedo, las dudas son algo que no nos podemos permitir. Son fatales por eso es importante tener seguridad en lo que hagamos. Así lo hagamos mal lo importante es no dudar. Es más fácil corregir un error que nunca equivocarse o demostrar inseguridad. El asunto de la seguridad es un tema para profundizar muchísimo, de momento me conformo con una mera mención.

Otro punto importantísimo es poder conocer a la otra persona, está es nuestra tarea principal. El conocimiento es nuestro opuesto nos hace más inteligentes. Nos enseña cómo actuar, qué decisiones tomar, qué decir. Nos hace comprender si esa persona es la correcta, el conocer a la otra persona lo es todo.

Un punto que parecerá insignificante pero, creo, que es esencial: disfrutar. Desde el momento en que no nos causa placer ni diversión hacer algo con otra persona, debemos preguntarnos qué es lo que no anda bien. Siempre debemos recordar el motivo, desde un principio, al hacer lo que hacemos. Porque la felicidad que nos brinda está en las pequeñeces de todos los días. Debemos tenerlas siempre en cuenta, cuidar esas pequeñas cosas y fomentarlas. Así es como se construye cualquier relación. Nunca nos olvidemos de que no se trata solo de nuestra felicidad sino, principalmente, la de la otra persona.

Por último quiero hablar del que considero el punto más importante. Lo voy a llamar “retroalimentación”. Esto significa que debemos aprender de nosotros mismos, de nuestros errores y aciertos como, también, de lo que nos rodea. Todo el tiempo debemos buscar aprender y auto superarnos. Esto es esencial porque es así como mantenemos una relación en el tiempo y es así como nos volvemos más efectivos a la hora de conquistar. Equivocarse es bueno porque aprendemos. Este concepto de “retroalimentación” es el que debemos llevar con nosotros todo el tiempo. Debemos mentalizarnos, fijarnos a fuego el mejorar. Este es nuestro objetivo en la vida y el amor.

2 comentarios:

Meluzina dijo...

Estoy comentando sin haber leído el texto...Si lo habré leído ya...Como 4 veces, me lo conozco de memoria...
Podrias hacerle promoción a tu maestra, no??? Un poco de gratitud o de publicidad gratuita no le viene mal a nadie.
Sos el Dr. Amor, cómo te gusta escribir sobre estas cosas nenito. Podrías seguir tus propios manuales del amor, algún día de estos...digo...
Sabes las discrepancias antropológicas q tenemos vos y yo respecto al tema de tu texto pero acá yo soy maestra y mi crítica debe apuntar a la estructura, no al contenido. Profesionalismo, ante todo. Además, quién soy yo para decirte de qué mierda escribir? Yo estoy para decirte qu´çe mierda leer. Terminaste EL HOMBRE ILUSTRADO????? Y la tarea??????? Mirá que te voy a controlar, eh??? Jajaja, qué divertido es ser maestra!!!!!!
Te adoro montones bebé, sos mi alumnito preferido.
Always let the words flow...

Paula dijo...

me gusto me gusto fran,
seguis sin aparecer por mi blog (U
bessoo